Podemos dividir las personas susceptibles de ser tratadas
mediante musicoterapia en tres grandes grupos:
Adultos con problemas de adicciones, aquellos que presentan
daño cerebral, personas que padecenenfermedades degenerativas, Alzhéimer o
algún tipo de discapacidad. En pacientes terminales o con dolores crónicos.
Adultos sanos: puede que no tengamos ningún problema de
salud, pero este tipo de terapia es beneficiosa para disminuir la ansiedad o el
estrés, mejorar nuestra autoestima o incrementar la creatividad. En el caso
concreto de las mujeres, se recomienda la musicoterapia durante el embarazo y
el proceso de parto.
Niños: en este caso, la musicoterapia es beneficiosa para
los menores con problemas de conducta, autismo, deficiencia mental, baja
autoestima, dificultades en el aprendizaje o problemas de socialización.
También cuando padecen enfermedades que conllevan un tratamiento más o menos
largo, así como ingresos hospitalarios frecuentes como, por ejemplo, cáncer o
cardiopatías.
No cabe duda de que la música influye de forma directa en
nuestro estado anímico, pero sus efectos van mucho más allá de la mera
repercusión psicológica. Descubre sus múltiples aplicaciones para la salud.
Cómo y dónde se practica la musicoterapia ?
Una sesión de musicoterapia tiene una duración mínima de una
hora y siempre debe ser llevada a cabo por un terapeuta con formación específica
en la materia, ya que no puede ser realizada por cualquier persona.
Durante las sesiones se puede tanto escuchar música como
producirla, ya sea mediante la voz, instrumentos musicales o nuestro propio
cuerpo.
Muchos centros psicológicos y hospitales ya cuentan en la
actualidad con unidades específicas en las que se desarrolla este tipo de
terapia. En ellos, a través de la música, se trabaja con los pacientes para
conseguir, por ejemplo, mejorar las habilidades comunicativas –en el caso de
niños con autismo– o incrementar la coordinación y reforzar la memoria y la
autoestima en el caso de que presenten daños cerebrales.
Cuando se realizan sesiones con la intención de disminuir
los niveles de estrés y de ansiedad o para superar problemas psicológicos, se
trabaja con las personas su capacidad de expresar sensaciones y emociones
mediante la música.
A pesar de que no hay un precio estándar para este tipo de
terapia, lo habitual es que su coste aproximado sea de 50 euros mensuales por
una sesión semanal de hora y media de duración.
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